Mundial anti-influencers: ¿por qué las redes estallan contra los creadores de contenido?
Guía para seguir el Mundial en México; Trevor Noah lanza cobertura en YouTube; PRISA Media despliega su mayor cobertura para el torneo; Onda Cero estrena Mi padre hablaba cada cuatro años
Nota del autor:
¡Ya disponible para descarga gratuita El Mundial de los 104 Super Bowls, un compendio de 12 ensayos que analizan el impacto de la Copa del Mundo para la sociedad!
El Mundial 2026 será el de la resistencia.
El de provocar que la presidenta de México no se presente al estadio para inaugurar de la Copa del Mundo.
El de ahuyentar a Infantino de la tentación de tomar el micrófono para decir unas palabras en el estadio Azteca.
El de cancelar influencers por robarse el show que tendría que ser de los futbolistas.
La imagen de un par de influencers mexicanos grabando su propia celebración mientras Raúl Jiménez acaba de marcar el segundo gol de la Selección Mexicana le ha dado la vuelta al mundo.
No por la emoción visible en sus caras.
No por representar la pasión del mexicano por su Selección.
Sí porque todo se trata de una simulación.
Sí porque es un festejo posado ante el smartphone.
Sí porque a ojos de verdaderos aficionados, ese tipo de festejo atenta contra la esencia del juego.
En El Mundial de los 104 Super Bowls, anticipé que ese movimiento ocurriría.
Aquí un extracto de lo que escribí en “Silicon Valley vs Dalí”
La Copa del Mundo se pondrá el overol rojo y la máscara de Salvador Dalí. Será tanto el elitismo, tanto el exhibicionismo y tanto el performance, que nacerá una de las contracorrientes más ruidosas en la historia del futbol: la de la legitimidad como aficionado. La de ganarse el derecho de estar en la tribuna por pasión, por convicción y por saberse al menos los nombres básicos que conforman el universo del futbol.
La bomba molotov tendrá dos grandes responsables. No serán los creadores, mera mano de obra de las mentes maestras de Silicon Valley. No serán los futbolistas, demasiado envueltos en la alta competencia y demasiado vigilados como para salirse del script. Serán la FIFA y las tecnológicas. La que excluirá a los pobres de la Copa del Mundo y las que harán que los smartphones en el estadio apunten a la cara de pseudoaficionados antes que a la cancha. En parte por restricciones de la propia FIFA. Pero, sobre todo, por el hambre de likes, views y nuevos comentarios alentados por los algoritmos.
El movimiento de resistencia comenzó antes de la Copa del Mundo. En México, la reinauguración del estadio Azteca se vio protagonizada por Alana Flores y sus imitadoras. Se le criticó hasta la funa que fuera a la tribuna sólo para subirse a la tendencia de llorar por el “pobre árbitro que se la pasó corriendo y nunca le pasaron el balón”. El mentado video se convirtió en un archivo descargado en la memoria colectiva. Desde la víspera del juego inaugural de la Copa del Mundo, han llovido tuits de advertencia para Alana, “No lo hagas, o todos iremos en tu contra”.
En España, periodistas y aficionados en el Santiago Bernabéu aborrecieron los minutos en que un influencer rapaba a otro mientras el Real Madrid caía dos a uno ante el Bayern Munich en la Champions League. En Argentina, la Bombonera de Buenos Aires no soportó que Sofía Jujuy se grabara declarando profundo amor a Boca Juniors cuando el resto del estadio le reclamaba un mejor rendimiento ante el Cruzeiro.
La sobrepoblación de creadores de contenido en la tribuna revienta los códigos de conducta del buen aficionado. Se acusa a los medios de polemizar sin razón, pero se señala a los creadores de no exigir ni cuestionar para seguir recibiendo invitaciones de clubes y experiencias patrocinadas por las marcas. Mientras el equipo de casa pierde, el influencer se voltea a contra espalda de la cancha para grabar un desafío de baile. Si cae un gol de rutina, el influencer exagera lo que está viviendo aunque en su feed de publicaciones no venga ni un solo antecedente de su amor por el futbol.
Líneas más adelante, apunto a una sentencia sin retorno.
A los creadores está por terminárseles la paz en los grandes eventos.
Si no es con la máscara de Dalí, será con la de Hugo Sánchez o con la del Diego. Pero el ruido de los inconformes se escuchará cada vez con más fuerza. Es justo cuando un meme lleva a que la gente llore por el árbitro. Una ofensa al futbol de siempre.
Los excesos de la FIFA traerán consecuencias.
La pasión por el futbol tiene sus límites y exigencias.
Quien no lo entienda seguirá padeciendo cancelaciones.
Como los creadores.
O tendrá que soportar que apenas en el segundo partido de la Copa del Mundo hubiera miles de asientos vacíos.
Como la FIFA en el República Checa-Corea en Guadalajara.
Shots para llevar (presentados por La Sociedad del Contenido)
La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzó con la victoria de México sobre Sudáfrica y el triunfo de Corea del Sur frente a Chequia.
En México, TelevisaUnivision y TV Azteca transmitirán 32 partidos en televisión abierta durante el torneo, mientras que ViX Premium ofrecerá los 104 encuentros.
La fase de grupos incluye partidos como México vs. Corea del Sur, Argentina vs. Argelia, Inglaterra vs. Croacia y Colombia vs. Portugal.
Además, W Radio, W Deportes, La Ke Buena y Los 40 transmitirán los 104 partidos por radio y plataformas digitales.
Trevor Noah lanzó una serie de transmisiones en vivo en su canal de YouTube para acompañar la Copa de Mundo. El proyecto comenzó el 11 de junio y ofrecerá cobertura de más de 25 partidos mediante un formato de segunda pantalla complementario a las transmisiones oficiales.
Los programas contarán con la participación de exfutbolistas, creadores de contenido, celebridades e invitados especiales que comentarán los encuentros en tiempo real.
La producción está a cargo de Day Zero Productions, en colaboración con Religion of Sports y Mainstay Entertainment, y estará disponible exclusivamente en YouTube durante el torneo.
PRISA Media desplegará una cobertura conjunta para la Copa Mundial de la FIFA 2026 a través de AS, Cadena SER, Post United, Claro Sports, Caracol Radio, W Radio y ADN.
La operación incluirá 37 horas diarias de video en directo, la narración de los 104 partidos y programación multiplataforma durante los 39 días del torneo. Más de 60 periodistas trabajarán desde las sedes mundialistas con el apoyo de un equipo de más de 150 profesionales.
La cobertura abarcará España, México, Colombia, Chile y Estados Unidos mediante radio, video, podcasts, newsletters y contenidos para plataformas digitales.
Onda Cero Podcast estrenó Mi padre hablaba cada cuatro años, una ficción biográfica escrita y dirigida por Hernán Casciari que utiliza los mundiales de fútbol como eje narrativo para reconstruir la relación del autor con su padre, Roberto Casciari.
La serie consta de seis episodios ambientados entre las Copas del Mundo de 1974 y 1994 y está narrada por el propio escritor.
La producción cuenta con la participación de Víctor Hugo Morales, Claudio Rissi en el papel de Roberto Casciari y Chichita Casciari interpretándose a sí misma. Ya está disponible en la plataforma de audio.
Spotify actualizó su sistema de métricas para podcasts y ahora solo contabilizará una reproducción cuando un episodio haya sido escuchado o visto durante al menos 30 segundos.
El cambio ya está disponible en Spotify for Creators. Además, la plataforma incorporó nuevas herramientas de análisis para creadores, incluyendo métricas de audiencias nuevas y recurrentes, comparativas entre episodios, seguimiento de interacción y acceso a datos históricos desde la publicación de cada podcast.
Spotify también rediseñó el panel principal de estadísticas dentro de su plataforma para creadores.




Están arruinando todo. Ojalá tengas razón, Mauricio. Ojalá nazca una contracultura de esta bazofia que nos toca vivir.