Los mercados de predicción se convierten en medios.
Desarrollan, incluso, su propia clase de analistas para enganchar a la audiencia.
Para enseñarle a tener una aproximación probabilística respecto a los temas que sacuden el mundo.
Y para terminar de consolidar la gamificación de cualquier suceso de la vida pública a nivel mundial.
Lo que comenzó como una incorporación de la data de los mercados de predicción a los medios se ha revertido.
El hecho periodístico es el que ahora habita en el ecosistema de los mercados de predicción.
Si Bloomberg, como cuenta Wired, en su momento se convirtió en un medio tras comenzar ofreciendo data y análisis, Polymarket apunta en ese sentido.
Cierra acuerdos con medios de comunicación.
Lleva su data y su influencia a los sitios, a las redes, a la radio y a la televisión.
Pero ahora también se convierte en el patrocinador que impulsa el nacimiento de un medio.
No como inversionista inicial, pero como si lo fuera.
A finales de julio, Polymarket se convirtió en patrocinador “fundador” de Eventual.
Un medio creado por Alex Keeney, periodista y especialista en mercados de predicción que se convirtió también en podcaster y productor.
Keeney se asoció, entre otros, con LightShed Ventures, Riverside Ventures, Juniper Ventures y Bryan Goldberg, dueño de BDG.
La relación inicial de Eventual con Polymarket es profunda.
Polymarket es su patrocinador de lanzamiento y también su partner exclusivo de data.
Es decir, que Eventual podrá salir a buscarse otros anunciantes.
Pero la data expuesta será de Polymarket mientras se mantenga el acuerdo.
Eventual publica dos shows en vivo a la semana.
Aspira a tener shows diarios.
Además, publica artículos diarios y podcasts tanto gratuitos como de pago a través de Substack.
En simultáneo, Polymarket extiende su oferta de contenidos con What Are the Odds?.
Un podcast especializado en predicciones en alianza con Dear Media.
Desde las redes sociales, Polymarket se ha convertido en un factor más de análisis para medios y creadores.
Es cada vez más constante ver data o publicaciones de Polymarket incrustadas en el cuerpo de una nota de distintos medios en Estados Unidos, pero también en México y otros mercados.
Su aproximación, además, es de nueva generación.
En Instagram, por ejemplo, las cuentas de Polymarket suelen producir un combo en el que coexisten el hecho informativo, el meme que acompaña y la gráfica que apunta en uno u otro sentido.
En su sitio, Polymarket llama a suscribirse a un newsletter con novedades diarias con lo que se está moviendo.
Como cualquier medio, sólo que aquí con un potencial interés directo del usuario a partir de las predicciones que realiza y el dinero que invierte en esas decisiones.
No es lo mismo recibir un newsletter sobre aquello de lo que se está hablando que recibir uno enfocado en cambios en mercados sobre los que se tiene un interés económico.
Si el deporte ha requerido de las apuestas tanto para su financiación como para mantener la atención de la audiencia, ¿los hechos informativos requieren del juego?
¿Es un mal necesario para la sociedad ansiosa?
¿Los mercados de predicción están llamados a convertirse en la nueva fuente de ingreso para los periodistas?
En todos los casos, las respuestas pueden ser menos afortunadas de lo que se esperaría.
La noticia, en efecto, requiere de elementos para atraer la atención y convertirse en hábito.
Hace tiempo ya que el periodismo por sí solo no ocupa un lugar prioritario en la agenda de las personas.
Los mercados de predicción no son el elemento complementario deseado, pero es de lo más innovador que se ha visto en medios en los últimos años.
Los medios de información son vistos como plataformas pasivas.
Salvo por Reddit, ese extraño híbrido entre red social, plataforma tecnológica y medio comunitario, los medios no generan debate, bloquean o inhiben comentarios, se consumen en modo consumidor más que en modo prosumer.
De nuevo, los mercados de predicción no son el complemento soñado, pero son de lo muy poco que los medios han podido incorporar como experiencia para el usuario en los últimos años.
Para los periodistas, las fuentes de empleo en medios se han ido cerrando.
La industria en vez de fortalecerse, se contrae.
Que aparezcan los mercados de predicción como alternativa no es, de nuevo, lo ideal, pero representan una de las escasas puertas que se abren entre tantas que se cierran.
Con el dato por delante, los mercados de predicción se presentan o como potenciales formadores de una sociedad más analítica o como posible detonante de una sociedad adicta al caos social que monetiza.
De cada quien dependerá qué postura asumir ante el mundo gamificado.
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