Martyn Ziegler, el periodista que acabó con Gianni Infantino
Cómo el periodismo deportivo vive un momento de gloria tras la filtración del proyecto de Infantino de privatizar la Copa del Mundo
Nota del autor:
Este miércoles fui invitado por la Sociedad Interamericana de Prensa a participar en SIP Connect 2026.
Ahí presenté un anticipo de “Taxonomedia: bestiario de los nuevos medios”.
Un libro que estaré publicando en las próximas semanas para identificar todas aquellas oportunidades para medios y periodistas a través de especies que aparecen con casos de éxito en el ecosistema.
Si les interesa más información, envíenme un mensaje directo.
El periodismo al servicio del futbol.
En sus horas más bajas, el periodismo deportivo ha dado un golpe que recuerda su valor.
De no ser por Martyn Ziegler, Chief Sports Reporter en The Times, Gianni Infantino seguiría preparando su plan maestro para privatizar los máximos eventos de la FIFA.
Es altamente probable que de no haber sido por la publicación de Zyegler que dio la vuelta al mundo por revelar la intención de Infantino de abrir la comercialización de la Copa del Mundo y del Mundial de Clubes a inversionistas privados, el futbol estuviera a un paso del colapso.
El madruguete periodístico descolocó a Infantino.
Lo terminó de posicionar como un líder autoritario y centralista que opera a espaldas de su Comité Ejecutivo.
Desde entonces, Infantino ha perdido cualquier tipo de legitimidad.
Su reacción ha sido un concierto de desaciertos.
Primero, un visceral carrusel en Instagram criticando a los que, según él, propagan odio al criticar los excesos de la FIFA.
Después, advirtiendo que pese a la amenaza de boicot de la UEFA, la propuesta seguiría adelante a la espera del voto de cada una de las 211 federaciones que integran la FIFA.
Horas más tarde, el anuncio de la propia FIFA respecto a que la propuesta había sido cancelada tras la respuesta mayoritaria en contra del proyecto.
Durante las primeras de este lunes, reportes periodísticos que señalan a Infantino de buscar con insistencia el apoyo del gobierno de Donald Trump para mantenerse en el cargo.
Todo esta sucesión de hechos a partir del trabajo periodístico de Ziegler.
El mismo que en su momento revelara la intención de seis de los clubes más grandes de la Premier League de abandonar la liga para integrarse a la Super Liga.
El mismo que documentara e investigara el antifair play financiero del Manchester City y los pagos irregulares del Chelsea a través de compañías offshore vinculadas a agentes y jugadores del equipo.
Ziegler se define a sí mismo como un periodista de noticias que se enfoca en el deporte.
No habla del parado táctico de un equipo.
No se especializa en hacer crónicas de partidos.
No se concentra en el rendimiento deportivo de futbolistas y atletas.
Pasa su tiempo investigando documentos.
Interrogando fuentes que lo llevaron, por ejemplo, a documentar como nadie el modo de operar de las transmisiones ilegales de futbol a nivel mundial.
Si alguien dudaba del valor del periodismo deportivo, Ziegler desmonta cada uno de esos argumentos.
Publicó una exclusiva mundial.
Provocó un colapso universal en el gobierno deportivo más poderoso del mundo.
Hizo temblar a Infantino como nunca antes durante su etapa como presidente de la FIFA.
Ha sido un seguimiento continuo.
Ziegler documentó cómo Infantino se valió del patrocinio de Qatar Airways en la Copa del Mundo para tener a su disposición un jet privado.
El mismo Ziegler, junto con otros periodistas, dieron seguimiento al hecho de que Infantino exigiera para su participación en un Congreso de la FIFA en Vancouver un operativo de seguridad semejante al de un jefe de estado.
O a la orden recibida por el equipo que operaba la señal internacional de televisión para que en cada partido al que asistiera Infantino se le enfocara al menos una vez durante el mismo.
La orden incluía una petición particular: no debía ser enfocado mientras veía el celular.
Ziegler recuerda el valor social del periodismo deportivo.
Desnuda al poder con hechos probados.
Lo hace temblar.
En un Mundial en el que la FIFA e Infantino hicieron lo que quisieron, quien puso límite a los excesos fue un periodista.
El periodismo, queda claro, debe celebrarlo y aprender.
Aprender que lo superficial no crea legado.
Que la profundidad sacude estructuras.
Y que incluso hoy es posible cambiar el mundo a través de él.
Más del periodismo deportivo en The Muffin
Mis servicios:
Para conocer los servicios, proyectos y productos que desarrollo para marcas, plataformas y medios, consulta el sitio de Story Baker.
Si te interesa desarrollar propiedad intelectual de nueva generación, hagamos historia Monoviral.
Si eres un periodista, creador de contenido o un especialista que quiere aprender a contar historias, puedes agendar terapias creativas personalizadas.








